lunes, 28 de febrero de 2011

Operación bikini en pleno invierno.

Pues sí. En contra de toda moda, de las prisas de última hora y de los agobios primaverales, hoy os voy a hablar de las dietas lentas (con las que los kilos se pierden poco a poco), de las dietas que no excluyen ningún tipo de alimento, de las que te enseñan a comer equilibradamente, de las que fomentan el ejercicio moderado y continuo y de las que no te prometen nada en un tiempo récord. De las dietas sanas y naturales, pese a quien pese.

Realmente, si quieres hacer las cosas bien, la operación bikini debe comenzar con la operación post-Navidad, con aquella que todos hacemos para quitarnos los efectos de esos excesos navideños. La verdad es que lo ideal sería comer bien todo el año, pero ante lo "quasi" imposible, vamos a centrarnos en lo que nos dice el título de este post: comenzar la operación bikini en invierno.

Las dietas rápidas son difíciles de seguir por ser muy estrictas, precisan de una duración en el tiempo bastante largo para mantenerse en el peso conseguido, y en cuanto las dejas, recuperas lo perdido. Las sociedades científicas de todo el mundo las califican de fraudulentas (La Vanguardia, 18-02-11)

Las principales que encontramos en el mercado son las dietas hipocalóricas, desequilibradas como la dieta de la clínica Mayo, la de toma la mitad, la Gourmet o la Cero. Provocan un efecto rebote que se traduce en un aumento de masa grasa y pérdida de masa muscular; las dietas excluyentes como las ricas en hidratos de carbono y sin lípidos y proteínas (la del doctor Prittikin y la del doctor Haas); las dietas ricas en proteínas y sin hidratos de carbono (Pronokal y parcialmente la Dukan, la Scardale, la de los astronautas, la de Hollywood y la dieta de la proteína líquida). Producen una sobrecarga renal y hepática muy importante. Y finalmente las dietas ricas en grasas como la de Atkins o la de Lutz, que pueden ser muy peligrosas para la salud y producir graves alteraciones en el metabolismo.

Otro problema clásico es el de: "no consigo adelgazar a pesar de que me cuido toda la semana". ¡Claro, porque no contamos lo que comemos y bebemos los fines de semana" Los refrescos y el alcohol tienen tantas calorías que no se pueden compensar sólo con "cuidarse entre semana". Cuidado con las calorías líquidas que tienen mayor impacto en nuestro metabolismo que las sólidas.

Así que con estos datos podemos llegar a la conclusión que la dieta convencional para perder peso es lenta, pero da resultados y consigue mantenerlos en el tiempo, además de que el paciente adquiere buenos hábitos. Por lo tanto la consigna a seguir es: más fruta, más verdura y más ejercicio. Y sin prisas.

viernes, 25 de febrero de 2011

La cirugía genital

Es sin duda lo más "fashion" de la cirugía estética y ha presentado un aumento espectacular, sobretodo la cirugía genital femenina, en los últimos tiempos en nuestro país. Pero el incremento hubiera sido mucho mayor si la información llegara a los potenciales pacientes, porque muchos pacientes llegan a las consultas de los cirujanos diciendo "no sabía que ésto se operara"...

Las señoras acuden al cirujano para una cirugía de reducción de los labios mayores y/o menores, cicatrices y reconstrucción del monte de Venus con injertos de pelo. Los caballeros acuden para engrosar y alargar el pene, remodelar su escroto o ampliar el frenillo, por ejemplo.

Ellas suelen acusar en sus genitales el paso del tiempo y los estragos que producen en esa zona los embarazos y posteriores partos. Ellos, a los que también les afecta el paso del tiempo, suelen acudir con el llamado "síndrome del vestuario" tan habitual en los gimnasios. También acuden al cirujano aquellos que por su trabajo precisan de un miembro de mayor tamaño.

No obstante, y siguiendo en la línea de todos mis post, cuidado con la publicidad engañosa o con los profesionales que prometen resultados poco objetivos. También hay que tener en cuenta que la aparatología que se publicita en diferentes medios de comunicación (léase extensores peneanos), puede ser un complemento o apoyo a una cirugía pero nunca una solución por sí solos.

La cirugía femenina tiene mucho mejores resultados que la masculina, en general, ya que suele tener menos complicaciones post-operatorias, porque, sobretodo en el engrosamiento de pene, las prótesis necesarias para lograr el resultado adecuado pueden dar problemas en el post-operatorio. No siempre es así, pero sí en un alto porcentaje.

Estas cirugías las llevan a cabo varios tipos de especialistas: desde ginecólogos, pasando por urólogos o cirujanos plásticos. Como siempre, hay que saber en manos de quién nos ponemos y exigirle, además de profesionalidad, honradez en su diagnóstico y previsión de resultados.

Punto y aparte es lo relacionado con el cambio de sexo genital, tema que trataremos en un próximo post.




viernes, 11 de febrero de 2011

Enséñame tus dientes y te diré quién eres.

La boca y sus componentes sirven para hablar, comer, sonreír y besar, y forman parte de la personalidad y del atractivo de una persona.
Las exigencias estéticas de la población han aumentado enormemente y para muchas personas es de gran importancia tener una sonrisa bonita, con todos los dientes del color y la forma adecuados. La mayoría de las personas no admite que se vean huecos por falta de dientes no restituidos y exigen su inmediata sustitución con cualquier tipo de prótesis.
Los principales problemas estéticos suelen deberse a la falta de dientes, a dientes mal posicionados, espacios entre los dientes o encías inflamadas. Generalmente estas personas limitan su sonrisa y dejan de sonreír abiertamente, lo cual incluso puede afectar a su personalidad y a su carácter.
Las valoraciones y necesidades estéticas han cambiado, y lo que para hace dos generaciones no tenía mayor importancia, en la actualidad la tiene, y mucho.
Pero el mejor tratamiento estético que podemos utilizar cuando hablamos de los dientes es el tratamiento preventivo, que se basa principalmente en el cepillado diario (mínimo dos veces al día), el uso de dentífrico y colutorio con flúor y/o clorhexidina que ayudan a proteger dientes y encías, fluorización de los dientes y limpieza bucal periódicas, hábitos alimenticios adecuados, utilización correcta de los dientes (no sirven para abrir botellas, por ejemplo), evitar el tabaco y el uso de drogas y no apretar los dientes en posición de reposo por tensión o estrés.
Es por todo esto por lo que los dientes hablan tanto de nosotros y por lo que representan una de nuestras mejores cartas de presentación. Cuidándolos nos estamos embelleciendo de por vida.
No obstante la prevención, siempre nos podemos encontrar con problemas que necesiten de la intervención de un especialista. Por suerte la odontología moderna es una especialidad sanitaria tan extraordinariamente avanzada que presenta grandes soluciones a la mayoría de estos problemas Y, como casi siempre, lo que más cuenta es en las manos de quien nos ponemos y de como trabajan ellas y las de sus colaboradores (tan importante para un buen resultado es el odontólogo como el mecánico dentista que realiza las prótesis dentales, por ejemplo).
A pesar de lo caro que pueda ser, de los falsos tabues que puedan existir sobre la profesión (ya no hacen daño hace muchos años), o de la propia pereza, vale la pena invertir un poco de tiempo y de dinero en nuestra boca. Nuestra salud, nuestra imagen y nuestra autoestima lo agradecerán. ¡Y nuestros vecinos también!