Siguiendo la línea de los últimos post sobre la remodelación
corporal sin cirugía, hoy os voy a hablar del Lipoláser, o liposucción asistida
por láser, con datos extraídos del último congreso al que asistí de Medicina y
Cirugía Estética que organizó la SEMCC (Sociedad Española de Medicina y Cirugía
Cosmética) en Barcelona, sobre la remodelación corporal sin cirugía.
El objetivo del Lipoláser o láserlipólisis es dañar
selectivamente el tejido adiposo mediante la aplicación subcutánea del láser. La lipólisis conlleva una disminución de
triglicéridos y vaciado sin muerte
celular.
Los efectos son la retracción de la piel por calor (efecto
inmediato) y por la estimulación de la formación de colágeno (efecto tardío).
Los beneficios del lipoláser o laserlipólisis son.
.- Retracción cutánea.
.- Mejor calidad de la piel.
.- Resultados más homogéneos que con otros tratamientos (con
menos fibrosis y menos irregularidades).
.- Amplias zonas tratables (con flaccidez leve).
.- Menos edema y, por lo tanto, menos dolor.
.- Favorece la hemostasia (es decir, que se reduce muchísimo
el riesgo de sufrir hemorragias).
.- Hay menos trauma mecánico.
.- Reduce las complicaciones.
.- La grasa licuada se absorbe mejor (y por lo tanto también
se elimina en mayor cantidad)
.- La recuperación es más rápida que con otro tipo de
tratamientos remodeladores.
.- Se reduce mucho el tiempo que hay que llevar la faja o
medias compresoras.
El lipoláser está indicado principalmente para: normopeso,
sobrepeso leve, grasa localizada y poca flaccidez.
Pero a todas estas “maravillas”, hay que ponerles una
coletilla: Si no nos cuidamos después de
cualquier tratamiento remodelador (o después de una cirugía de la obesidad, por
ejemplo), volveremos rápidamente al exceso de grasa.
Y, además, si el tratamiento
no lo hace un doctor con experiencia, pueden llegar a quemarnos la piel o algún
nervio. Así que ojito en manos de quién nos ponemos… No os dejéis guiar sólo
por el precio, porque en salud (aunque “sólo” sea por estética) siempre hay que
pensar en invertir nunca en ahorrar. Ahorrar se debe ahorrar en otras cosas, no
en médicos (aunque los buenos profesionales no tienen porqué ser los más caros,
os lo aseguro). Pero desconfiad de esos tratamientos low-cost que hay por
Internet, o de las ofertas en las web de compras, bonos, etc… Exigid ante todo
calidad y seguridad. Y sabed muy bien en manos de quién os ponéis.
En próximos post os seguiré hablando de otros tratamientos para la remodelación corporal.
Si tenéis cualquier duda o pregunta, no dudéis en hacérmelo saber en este mismo blog o en la web de Nexo Médico. Estaré encantada de ayudaros!
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